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Tutorías personales
La orientación académica tiene
como finalidad ayudar al alumno en su rendimiento
académico, en sus técnicas de
estudio, mejorar su horario de trabajo en casa
y fijar -de acuerdo con el alumno- unos objetivos
hasta la próxima entrevista. La orientación
educativa esta dirigida a la mejora del carácter
y educación en valores, y se apoya en
el plan de acción fijado con los padres
y en el Programa de Formación del Colegio.
La actividad formativa depende específicamente
del Subdirector de Orientación, que tiene
como función cuanto se refiere a la formación
de los tutores, organización de convivencias
de curso para los alumnos, distribución
de tutores y alumnos al comienzo del periodo
lectivo, empleo del tiempo libre de los alumnos
y dirección del Departamento de Orientación.
Al tutor se le encomienda de una manera directa
la orientación académica y educativa
de un alumno. Para ello conversa al menos quincenalmente
con cada alumno y, trimestralmente, con sus
padres.
» Algunas ideas básicas para
preparar la entrevista de los padres con el
Tutor Personal
A lo largo del curso hay que mantener de vez
en cuando una entrevista con el tutor personal
de vuestro hijo. Cuando el hijo es pequeño,
un solo profesor tiene suficiente visión
de conjunto; pero cuando el hijo llega a la
adolescencia, la labor del tutor personal resulta
fundamental, pues consiste en coordinar la tarea
de todos los profesores que intervienen en la
educación del alumno.
La periodicidad de las entrevistas varía
mucho en función de cada familia. De
todas formas, un criterio aproximado podría
ser verse a comienzo y final de curso y un par
de veces en el intervalo. No hace falta que
haya ningún tema preocupante para concertar
una entrevista. Es más, cuando todo marcha
bien es el momento ideal para hablar de cómo
potenciar los puntos fuertes, de los pasos que
hay que dar para alcanzar el proyecto educativo,
etc.
Salvo que alguna cuestión sea especialmente
grave -en cuyo caso la entrevista será
monográfica-, es bueno abordar un abanico
amplio de temas: las asignaturas, si es preciso
una a una; las metas de carácter, relación
con los compañeros y amigos; desarrollo
de virtudes tales como el orden, sinceridad,
laboriosidad, generosidad, etc. Ordinariamente,
deberían ser los padres quienes tomaran
la iniciativa para concertarla, asistiendo ambos
cónyuges. Todos los temas relacionados
con la educación de los hijos interesan
a ambos.
" Preparación previa de la entrevista
con el Tutor Personal
Resulta básico que la entrevista esté
preparada por ambas partes y que exista una
línea de continuidad entre todas las
entrevistas. Para ello, se pueden tomar notas
(tanto previa como posteriormente a la entrevista),
aunque ello dependerá del número
de temas tratados, los compromisos adquiridos
y la memoria de cada uno.
Por parte del tutor personal resulta elemental
que hable antes con otros profesores para contrastar
opiniones. También debe revisar las últimas
calificaciones, pensar en las preguntas que
quiere hacer a los padres, en los planes de
acción que desea sugerirles, etc. Cuando
el conocimiento del alumno es muy alto quizá
no sea preciso tomar notas; en el caso contrario
será muy conveniente.
Por parte de los padres debe haber también
una preparación previa. No se debe ir
a la entrevista con la actitud pasiva de "ver
qué me cuentan". Marido y mujer
deben pensar juntos qué posibles temas
conviene abordar; en qué campos pedir
consejo; qué ideas quieren contrastar
con el tutor. No es infrecuente que el comportamiento
difiera entre la casa y el colegio, o que en
el trato con un profesor se descubra que las
versiones sobre un hijo sean diferentes.
Con perspectiva
Hace falta cierta perspectiva, en lo positivo
y en lo negativo, para percibir con tiempo los
que se perfilan como puntos fuertes o débiles
de la personalidad de un alumno o de un hijo.
Las cosas no suceden de repente, ni son imprevisibles.
En los últimos cursos de Primaria ya
puede adelantarse cómo se prevé
la adolescencia. Quizá valga la pena
ver cómo son los alumnos mayores del
colegio para suponer cómo será
vuestro hijo de mayor o, al menos, cómo
serán sus compañeros.
De acuerdo con los periodos sensitivos hay que
ir edificando de tal modo que al terminar esas
épocas de calma en la evolución
psicológica, el hijo se encuentre con
las defensas preparadas para entrar en fases
de mayor conflicto. Sin alarmismos innecesarios,
hay que saber dar importancia a los pequeños
detalles, que más adelante pueden ser
graves.
¿Qué temas tratar?
Concretando algunos detalles, podemos pensar,
como padres o madres, qué cinco puntos
se pueden abordar en la siguiente entrevista.
Un ejemplo de algunas cuestiones:
- Principal punto fuerte y débil del
hijo.
- Pedir al tutor personal que califique de
0 a 10 su espíritu de trabajo, compañerismo
y orden.
- Analizar si en su estudio predomina el razonamiento
o la memoria.
- Pensar algún aspecto del carácter
que convenga reforzar.
- Concretar algún detalle de servicio
en la familia o con sus amigos.
- Contrastar la opinión con el tutor
sobre el grado de confianza del hijo con vosotros.
- Relación con sus compañeros
y trato con los amigos.
- Formación cultural. Lecturas y cine.
- Inquietudes de ayuda a los más necesitados.
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